¿Tenés un bebé chiquito o estás en la dulce espera?

La periodista de maternidad Debbie Maniowicz @upalalaok nos cuenta 3 cosas que seguro te pasan

Cuando estás embarazada ¡no podés creer la cantidad de ropa que te sugieren que compres o te prestan familiares y amigos! Realmente parece increíble que una persona tan chiquita pueda usar tanta ropa. La dividís por edad y sonreís confundida: ¡Con tantas prendas podés abrir un local! Al mes de vida te das cuenta que nunca es suficiente y rogás que todos te pasen más ropa.


No me pregunten por qué pero a los bebés les encanta hacer "popo" cuando están relucientes. Pasa siempre: le cambiás el pañal, le ponés ropa limpia y dos minutos más tarde ese particular aroma invade toda la casa: “Amor, te toca cambiarlo…”, gritás. Y desde la otra punta de la casa responden confundidos: “Pero cómo… ¡¿No lo cambiaste hace diez minutos?!” Sí: ser padres es cambiar la ropa muchas veces.


Las veces que salís con amigas son contadas. Si sólo toma teta tenés unas dos o tres horas entre que el bebé tomó y que tenés que estar de vuelta así que le das la teta con la llave en mano: cambiada, perfumada, maquillada. El objetivo es darle de tomar y salir corriendo para aprovechar cada minuto. ¡Pero no! Justo antes de salir le hacés provechito y un vomito sobre tu camisa cambia los planes.

Tener un bebé chiquito es sinónimo de mucha ropa sucia todo el tiempo. ¡Levante la mano quién vivió alguna de estas situaciones...!


Vos ocupate de tu bebé y de disfrutar tu tiempo libre que del secado de la ropa se ocupa #KOHINOOR.

Es el complemento ideal de tu lavarropas porque la potencia de centrifugado llega hasta 2800 RPM, mientras que los lavarropas llegan a centrifugar hasta 1600 RPM.


En 3 minutos podés tener la ropa seca y con eso un tema menos de qué ocuparte. Además cuenta con el único sistema de seguridad TBS que abre la tapa sólo si está detenido

¿Tenés un bebé chiquito o estás en la dulce espera?
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